«Asumo la responsabilidad del descenso de Sarmiento, pero somos varios los culpables»

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A una semana de haberse consumado la pérdida de categoría del Club Atlético Sarmiento en el torneo Federal «A» de fútbol, su presidente, Mauricio González, rompió el silencio.

En una entrevista profunda y sin evasivas en «Entretiempo» (FM 99.1 Radio Libertad), el dirigente asumió la responsabilidad institucional de la crisis, analizó las fallas en el armado del plantel profesional y expuso con números alarmantes la brecha entre la gigantesca infraestructura de la institución y el magro acompañamiento societario. Además, remarcó que hoy no sabe si se va a presentar a las elecciones de fin de año porque dijo «estar contaminado» por el mal momento institucional. «No puedo dormir», señaló.

EL IMPACTO DE LA PÉRDIDA DE CATEGORÍA

Al hablar de sus primeras sensaciones tras haberse consumado el descenso, González señaló: «Estamos todavía un poco conmovidos y lastimados por el resultado deportivo. Queríamos finalizar el torneo para salir a hablar y contarle al socio un montón de cosas que ellos creen o se imaginan. La verdad es que estoy triste, dolido… Uno es hincha, es socio, nadie trabaja para perder o para descender. Yo creo que ni siquiera haciendo a propósito podría haber salido tan mal la conformación de un equipo, un equipo incapaz de ganar. Tengo odio, tengo bronca, dolor, tristeza, no puedo dormir a la noche».

«Yo asumo la responsabilidad absoluta al ser el presidente. Pero creo que hay responsabilidades compartidas: el cuerpo técnico tiene sus responsabilidades, la comisión directiva las suyas, el jugador dentro de la cancha también y el hincha -más que nada el hincha que no es socio- también tiene responsabilidad en esto. Hoy, jugador que contratás o recursos que necesitás para un plantel, todo sale plata. Y los pocos recursos con los que cuenta un club con deudas se van complicando con el correr de los días y de los meses», dijo.

LA REALIDAD ECONÓMICA Y EL DÉFICIT ESTRUCTURAL

En relación al panorama financiero real de Sarmiento, González reflexionó: «Sarmiento no es solo esa infraestructura gigante. Sarmiento sigue siendo sus 2000 socios; no llega a 3000 socios que paguen la cuota. Hoy tenemos 3800 socios en total y 2700 que pagaron la cuota de septiembre. La gente está confundida porque cree que, por haber tenido una buena temporada con Raúl Valdez, donde llenamos el estadio en cuartos de final, el club estaba salvado. Pero toda esa gente fue con entradas regaladas y no se asoció al club. Si esas 10.000 personas pagaran una cuota de 25.000 pesos, tendríamos un presupuesto mensual de 250 millones de pesos en masa societaria. Hoy Sarmiento no llega a eso; en el partido contra Escobar vendimos apenas 60 entradas. Sarmiento se tiene que adaptar a los recursos que tiene».

EL SOSTENIMIENTO DEL PLANTEL PROFESIONAL

Al hablar de por qué la deuda sigue creciendo año a año, González señaló: «Cuando no tenés recursos ni fondo para afrontar los compromisos, igual tenés contratos firmados. El torneo de AFA dura de marzo a octubre, pero los contratos son hasta diciembre. ¿Cómo hacés para pagar noviembre y diciembre? Y no solo el sueldo del jugador, sino también los alquileres de los departamentos. Tenés cinco meses sin actividad e ingresos donde igual tenés que cumplir».

LA RELACIÔN CON EL PLANTEL

«Iba a la cancha y veía jugadores que ponían como una de las razones de su falta de rendimiento deportivo el atraso de su salario… En el fútbol al que le deben un mes de sueldo hizo un paro, y al que se le debe tres meses, como Mitre de Posadas, clasificaron a los playoffs. Entonces hay cuestiones futbolísticas que se resuelven adentro de la cancha. Nosotros asumimos el compromiso de pagarles, de alquilarles departamentos, de darles de comer… Tuvieron absolutamente todo a disposición y dentro de la cancha no mostraron el compromiso que la camiseta de Sarmiento exige».

JUICIOS

«Nos dejaron la primera de básquet, el vóley y una planta de 35 trabajadores registrados y en blanco… Antes, por cuota societaria, tenías dos o tres empleados nomás en el club. Hoy esa estructura ya no se sostiene y cada juicio laboral que entra es un golpe directo al corazón del club. A la gente hay que hablarle con la verdad: Sarmiento tiene deudas, juicios laborales acumulados, más de cuarenta, y si no ajustamos la estructura a la realidad de nuestros socios, los embargos nos van a terminar comiendo la institución», explicó.