No los tires más: reciclar los pedacitos de jabones está de moda para crear esta maravillosa idea

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En casi todos los baños pasa lo mismo, cuando el jabón en pan llega al final, queda un pedacito incómodo, tan chico que cuesta usarlo, pero tan grande que da pena tirarlo. Esos restos suelen quedarse semanas dando vueltas en la jabonera hasta que, sin querer, terminan en la basura.

 

Para hacerlo, no necesitás conocimientos especiales ni ingredientes complicados: solo los restos de jabón que ya tenés, un poco de agua caliente y un recipiente. En menos de una hora, podés generar un producto nuevo, aprovechando algo que normalmente se descarta. Y lo mejor es que podés personalizarlo y hacerlo más espeso, más perfumado, más suave, según tus gustos y las necesidades de tu hogar.

Materiales necesarios

  • Restos de jabón en pan (de cualquier marca o fragancia)
  • 1 litro de agua caliente
  • Rallador fino o cuchillo
  • Olla o recipiente resistente al calor
  • Cuchara de madera o espátula
  • Envase con dispenser o botella plástica limpia
  • Opcionales:
    *Gotas de aceite esencial (lavanda, limón, eucalipto)
    *1 cucharadita de glicerina para suavizar
    * Colorante apto para jabón (si querés darle un tono especial)

Paso a paso: cómo transformar restos de jabón en jabón líquido casero

  1. Juntá todos los pedacitos de jabón que tengas. Si están húmedos, dejalos secar unas horas para que sea más fácil rallarlos. Cuanto más variados los colores y fragancias, más “artesanal” será el resultado final.
  2. Rallá los restos con un rallador fino. Si no tenés, podés cortarlos en cubitos pequeños con un cuchillo para que se disuelvan más rápido.
  3. Poné a calentar un litro de agua hasta que hierva. No hace falta que sea exacto, pero sí que esté bien caliente para acelerar la disolución del jabón.
  4. Colocá el jabón rallado en una olla o recipiente resistente al calor. Verté el agua caliente encima y mezclá con una cuchara de madera.
  5. Al principio, vas a ver que los pedacitos flotan, pero a medida que el agua actúa, empiezan a disolverse.
  6. Seguí mezclando cada tanto durante unos 10 a 15 minutos. Si notás que quedan grumos, podés calentar un poco más la mezcla a baño María.
  7. Una vez disuelto todo, esta es la parte donde podés ajustarlo a tu gusto:
    *¿Lo querés más espeso? Agregá un poco más de jabón rallado.
    *¿Más líquido? Sumá agua caliente.
    *¿Más perfumado? Agregá 10 a 15 gotas de tu aceite esencial favorito.
    *¿Más suave para las manos? Añadí una cucharadita de glicerina.
  8. Mezclá bien para integrar todo.
  9. Este paso es importante: dejá enfriar la mezcla por completo. Durante el reposo, el jabón puede espesar un poco más. Si al día siguiente te parece demasiado denso, simplemente agregá un chorrito de agua caliente y revolvé.
  10. Pasá el jabón a una botella o dispenser limpio. Si querés evitar derrames, usá un embudo. Guardalo en un lugar fresco y evitá que le dé el sol directo.

Cómo usar el jabón líquido casero

  • Lavar las manos en el baño o la cocina.
  • Recargar dispensers y evitar comprar nuevos envases.
  • Lavar superficies livianas (mesadas, cerámicos, muebles de plástico).
  • Usar como jabón para pinceles de maquillaje.
  • Tener una opción práctica para camping o vacaciones.
    Jabón líquido casero.

    Jabón líquido casero.