El Senado aprobó la reforma de la Ley de Salud Mental: qué cambios propone y qué falta para su vigencia

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El Senado de la Nación dio media sanción a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental , vigente desde 2010, durante una sesión que concluyó en la madrugada de este jueves. El proyecto fue aprobado con 42 votos afirmativos y 21 negativos , y ahora pasará a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento legislativo.

La propuesta del Poder Ejecutivo busca introducir modificaciones en los procedimientos de atención e internación de personas con padecimientos de salud mental, así como en las responsabilidades de los profesionales que intervienen en las decisiones médicas.

Uno de los principales cambios está relacionado con las internaciones involuntarias y los criterios para determinar situaciones de riesgo . La iniciativa plantea revisar el concepto de riesgo cierto e inminente, con el objetivo de facilitar intervenciones ante cuadros considerados graves.

También otorga mayor protagonismo a los médicos psiquiatras dentro de los equipos interdisciplinarios, aunque durante las negociaciones se incorporaron modificaciones para preservar la participación de los profesionales de la psicología.

El debate por las internaciones y los hospitales psiquiátricos

Otro de los puntos que generó diferencias fue la continuidad de los hospitales monovalentes, establecimientos dedicados específicamente a la atención de pacientes con problemas de salud mental.

Los artículos 23 y 24 estuvieron entre los más cuestionados. El senador radical Maximiliano Abad, por ejemplo, acompañó la reforma en general, pero rechazó las disposiciones vinculadas con estos establecimientos, al considerar que debe priorizarse la atención mediante hospitales generales y redes comunitarias.

Desde el oficialismo, la senadora Ivanna Arrascaeta , presidenta de la Comisión de Salud, defendió la necesidad de actualizar la legislación frente a las dificultades que enfrenta el sistema sanitario.

«Llegar a tiempo es pasar del riesgo inminente al riesgo grave», sostuvo la legisladora, al explicar uno de los objetivos centrales de la reforma.

La oposición cuestionó la falta de recursos

Durante el debate, distintos legisladores advirtieron que las modificaciones legales no serán suficientes si no se garantiza el financiamiento necesario para mejorar la atención. En ese marco, la senadora justicialista Lucía Corpacci cuestionó la falta de participación de representantes provinciales en la elaboración del proyecto y reclamó mayores recursos para el sistema de salud mental.

En la misma línea, el senador Guillermo Andrada sostuvo que las dificultades de aplicación de la legislación vigente están relacionadas con la falta de inversión. «No podemos hacer una ley que prometa lo que no se puede cumplir», expresó.

En medio de las negociaciones parlamentarias, el oficialismo aceptó incorporar referencias al financiamiento federal, además de ajustes vinculados con las competencias de los profesionales de la salud.

Qué falta para que la reforma entre en vigencia

Con la media sanción del Senado, el proyecto deberá ser tratado por la Cámara de Diputados , que podrá aprobarlo, modificarlo o rechazarlo.

Hasta que se complete el proceso legislativo y se promulgue una eventual nueva ley, la normativa de Salud Mental aprobada en 2010 continuará vigente  en todo el país.