Crecida del Paraná: advierten que El Niño podría alcanzar su punto máximo en la región
El ingeniero Jorge Pilar, integrante del Departamento de Hidráulica de la UNNE, analizó la evolución del fenómeno climático y aseguró que el nivel actual del río estaba dentro de lo previsto. Además, destacó la solidez del sistema de defensas del Gran Resistencia y señaló que comienzan a observarse señales de bajante en la alta cuenca.
La evolución del fenómeno de El Niño y su posible impacto sobre las lluvias y los niveles del río Paraná mantienen la atención de especialistas y organismos de emergencia. El ingeniero Jorge Pilar, integrante del Departamento de Hidráulica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), explicó que los informes técnicos vienen siguiendo desde mayo las condiciones climáticas que podrían favorecer precipitaciones intensas en la región.
El especialista detalló que, junto con investigadores de la Universidad Federal de Santa María, elaboran boletines mensuales basados en información de centros internacionales de predicción climática. El objetivo es interpretar los datos científicos y comunicar de manera accesible los posibles escenarios. Según explicó, El Niño genera condiciones generales que pueden favorecer lluvias abundantes, aunque su impacto depende también de otros fenómenos atmosféricos que actúan a escala regional.
Pilar recordó que las precipitaciones registradas semanas atrás en la alta cuenca del Paraná, especialmente en sectores que aportan agua a Itaipú, contribuyeron a la creciente actual. Sin embargo, señaló que las numerosas represas ubicadas a lo largo de la cuenca cumplen un papel importante en la regulación del caudal, ya que pueden amortiguar parcialmente los efectos de las lluvias, según su ubicación y capacidad disponible.
Respecto de la situación actual del río, el ingeniero indicó que los niveles muestran una tendencia a estabilizarse y que en la alta cuenca comienzan a aparecer señales de descenso. No obstante, aclaró que una eventual bajante podría desarrollarse lentamente debido al importante volumen de agua acumulado. También sostuvo que los valores alcanzados recientemente se encontraban dentro de los escenarios previstos por los especialistas.
Uno de los puntos centrales de su análisis estuvo relacionado con la seguridad de las defensas contra inundaciones del Gran Resistencia. Pilar remarcó que el sistema de protección supera los 12 metros de altura en la escala de Barranqueras y cuenta con terraplenes de gran dimensión y estructuras de control asentadas sobre pilotes profundos. En ese sentido, destacó que se trata de una obra de ingeniería de características excepcionales, diseñada para proteger a la población frente a crecidas importantes.
El especialista también pidió evitar comparaciones directas con las inundaciones históricas de 1982-1983 y 1998, al recordar que actualmente existe una infraestructura de defensas que no estaba disponible durante aquellos episodios. Además, se refirió a la situación de los diques reguladores del río Negro y explicó que las estructuras son monitoreadas periódicamente. Sobre un socavón detectado años atrás, señaló que fue reparado parcialmente y que, de acuerdo con la información que recibió, una revisión reciente no evidenció un agravamiento.
Finalmente, Pilar destacó el trabajo anticipado de los distintos niveles del Estado frente a la posibilidad de una creciente. Recordó que desde mayo se realizaron encuentros con intendentes y acciones de seguimiento para preparar a las localidades ante diferentes escenarios. Aunque consideró que la situación actual requiere vigilancia permanente, insistió en la importancia de mantener la prevención, asistir a las familias afectadas y continuar monitoreando tanto las lluvias como el comportamiento del Paraná.
