Graves incidentes en la marcha universitaria, con detenidos
La quinta Marcha Federal Universitaria al Congreso de la Nación derivó este jueves en violentos incidentes entre manifestantes y efectivos de Gendarmería, en la zona de Rivadavia entre Callao y Rodríguez Peña de la Ciudad de Buenos Aires, epicentro de los enfrentamientos mientras el acto central transcurría del otro lado del escenario.
Luego de más de dos horas de enfrentamiento, en las que los manifestantes arrojaron piedras y los efectivos respondieron con gases, balas de goma y un camión hidrante, finalmente hubo 25 personas detenidas, y ocho efectivos heridos, pertenecientes a Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal.
Los incidentes se desataron minutos antes del inicio del acto en el que los rectores de las universidades buscaban leer un documento para dejar expreso su reclamo una vez más, para que el Gobierno Nacional cumpla con la ley de financiamiento universitario.
En otro sector, hombres encapuchados comenzaron de arrojar cascotes. La respuesta de las fuerzas federales fue inmediata y los disturbios continuaron durante más de dos horas.
Los grupos que iniciaron el conflicto emergieron en medio de la zona donde había banderas de sectores políticos de izquierda e iniciaron una intensa pedrea contra la formación que custodiaba el vallado perimetral del palacio legislativo.

Las piedras llovían sobre los escudos de los gendarmes y rebotaban contra sus cascos de plástico.
Ante esta situación, Gendarmería optó por acercar masivamente sus efectivos para saturar la zona y proteger las vallas, al tiempo que respondía con disparos de balas de goma y gas lacrimógeno.
El gas obligó a varios manifestantes —muchos con el rostro cubierto— a retroceder por las calles aledañas. Poco después, un camión hidrante llegó al cruce de Rivadavia y Entre Ríos.
Del otro lado de la plaza, el acto central comenzó según lo previsto alrededor de las 16, con oradores de gremios y del ámbito educativo en el escenario principal. Sin embargo, los estruendos de los enfrentamientos y el ruido de las motos de los efectivos motorizados se colaban entre los parlantes y provocaban que parte del público comenzara a desconcentrarse.
