A 20 años de la tragedia de Ecos, el chofer condenado rompió el silencio: “Soy una víctima más”

52221w850h423c.jpg

Oscar Eduardo Atamañuk conducía el colectivo que chocó contra un camión en la Ruta Nacional 11 en 2006. El siniestro dejó 12 muertos y 38 heridos. El hombre, condenado a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para conducir, afirmó que también fue víctima del accidente.

A 20 años de la tragedia del Colegio Ecos, Oscar Eduardo Atamañuk, el chofer del colectivo involucrado en el choque que dejó 12 muertos en la Ruta Nacional 11, habló públicamente por primera vez sobre lo ocurrido y volvió a defender su inocencia. El siniestro vial se produjo el 8 de octubre de 2006 en el departamento de Vera, provincia de Santa Fe, cuando el micro que trasladaba a estudiantes y docentes colisionó de frente con un camión.

El accidente provocó la muerte de nueve alumnos, una docente y los dos ocupantes del vehículo de carga. Los estudiantes regresaban a Buenos Aires después de participar en actividades solidarias en la escuela El Paraisal, ubicada en el Impenetrable chaqueño. Además, otras 38 personas resultaron heridas.

En una entrevista con el diario Clarín, Atamañuk, de 44 años y actualmente radicado en Monte Caseros, Corrientes, cuestionó la responsabilidad que le atribuyó la Justicia y aseguró que atravesó dos décadas marcadas por las consecuencias de la condena.

“Yo soy una víctima más de dos borrachos al volante”, afirmó en referencia a los ocupantes del camión. También insistió en que no cometió ninguna imprudencia durante el viaje: “Obvio que soy inocente, yo iba perfecto”, sostuvo.

La condena judicial y las responsabilidades por el choque

Pese a sus declaraciones, la Justicia determinó que Atamañuk actuó de manera imprudente y negligente. Según la resolución judicial, el conductor del colectivo advirtió que el camión circulaba de forma irregular, pero no redujo la velocidad ni realizó maniobras evasivas suficientes para evitar el impacto.

El conductor del camión, por su parte, presentaba un elevado nivel de alcohol en sangre, un elemento central en la reconstrucción del siniestro.

Atamañuk fue condenado por homicidio y lesiones culposas a tres años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación para conducir. La sentencia quedó firme en 2023, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara la revisión del caso.

La tragedia provocó una profunda conmoción en el país, tanto por la cantidad de víctimas como por el carácter solidario del viaje que realizaban los estudiantes. A partir de aquel hecho, el 8 de octubre fue establecido como el Día del Estudiante Solidario, una fecha destinada a mantener viva la memoria de los jóvenes y promover la conciencia sobre la seguridad vial.

Un aniversario marcado por la solidaridad

En el vigésimo aniversario, la organización Conduciendo a Conciencia, impulsada por familiares y allegados de las víctimas, organizó un festival solidario bajo el lema “Ser semilla”. El encuentro está previsto para este jueves desde las 21 en el Teatro Ópera de Buenos Aires.

La propuesta contará con la participación de artistas como León Gieco, Los Auténticos Decadentes, Hilda Lizarazu, Iván Noble y Eruca Sativa, entre otros.

Lo recaudado será destinado a colaborar con escuelas de Chaco, Jujuy, Salta y Santiago del Estero, en continuidad con las acciones solidarias que realizaban los estudiantes del Colegio Ecos. También se recibirán donaciones de alimentos no perecederos, abrigos, herramientas y útiles escolares.

A dos décadas del siniestro, el aniversario vuelve a poner en primer plano el recuerdo de las víctimas y el reclamo por la seguridad vial, mientras las declaraciones del conductor condenado reabren el debate sobre las responsabilidades que estableció la Justicia.