Del campo chaqueño a las pasarelas: la historia de Exequiel Vasiloski, el joven al que comparan con Brad Pitt

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En las últimas semanas el nombre de Exequiel Vasiloski estuvo resonando en los medios porteños una y otra vez, oriundo de Villa Ángela, el joven de 25 años cuenta su trabajo como peón rural y changas que realiza para ayudar a su familia a construir una carrera en el modelaje. Su parecido con el actor estadounidense Brad Pitt lo llevó a la televisión y luego a las pasarelas de Buenos Aires.

Durante su infancia y adolescencia, Exequiel Vasiloski estuvo acostumbrado al esfuerzo. Oriundo de Villa Ángela, el joven chaqueño creció ligado al trabajo rural y, mientras estudiaba, realizó distintas actividades para colaborar con la economía familiar: vendió bolas de grasa y tortas fritas a domicilio, trabajó en obras de albañilería y se desempeñó como peón rural junto a su padre.

Hoy, a los 25 años, su vida transcurre en un escenario muy diferente. Las cámaras, las producciones de fotos y las pasarelas forman parte de su presente, luego de que un comentario que durante años escuchó de amigos y conocidos terminara convirtiéndose en una oportunidad laboral: su parecido físico con Brad Pitt.

Durante mucho tiempo, Vasiloski no le dio demasiada importancia a las comparaciones con el reconocido actor estadounidense. Su prioridad estaba puesta en el trabajo y en ayudar a su familia.

Sin embargo, la difusión de fotografías suyas comenzó a generar repercusión y su imagen rápidamente trascendió las fronteras de Chaco.

El gran salto llegó en 2022, cuando decidió participar del segmento de parecidos del programa Bienvenidos a bordo, de eltrece. Allí, su similitud con la imagen de un joven Brad Pitt llamó la atención y terminó convirtiéndose en el punto de partida de una nueva etapa.

La aparición televisiva le permitió recibir propuestas laborales y acercarse al mundo del modelaje en Buenos Aires, una ciudad en la que soñaba con instalarse.

Del trabajo rural a las producciones de moda

El desembarco en la industria del espectáculo significó también alejarse de una tradición familiar vinculada al campo.

«Ir por esta rama contradecía lo que mi familia había sido«, contó en una entrevista, aunque remarcó la importancia de los valores que recibió en su hogar y el apoyo que encontró para perseguir sus objetivos.

Ese deseo de dedicarse al mundo artístico, según relató, había comenzado mucho antes de llegar a Buenos Aires. Durante su adolescencia, cada visita a la ciudad y el contacto con la televisión alimentaban la idea de que podía construir un camino diferente.

«Cada vez que iba a la ciudad y veía la tele, sentía que podía hacer más. Quería ser artista«, recordó durante una charla con Carmen Barbieri.

Su apariencia se convirtió en una de las características más comentadas de su historia. El propio Vasiloski aseguró que nunca recurrió a procedimientos para conseguir sus rasgos y que fue la reacción de otras personas la que, con el tiempo, lo hizo tomar conciencia de su imagen.

Una carrera que busca seguir creciendo

Con el paso de los años, el chaqueño logró consolidarse en el modelaje y comenzó a trabajar para distintas marcas de indumentaria y cosmética. También participó en producciones vinculadas al entretenimiento, entre ellas una publicidad de Landia, una serie de la plataforma Max.

En redes sociales, su comunidad ya supera los 22 mil seguidores, espacio que utiliza para compartir sus trabajos y mostrar parte de su vida cotidiana.

Pero el modelaje no parece ser el punto final de su recorrido. Vasiloski tiene ahora la mirada puesta en la actuación y busca aprovechar la exposición que consiguió para ingresar a una nueva área de la industria artística.

A pesar del cambio de escenario, el joven mantiene presente su origen chaqueño y recuerda con orgullo los años de trabajo en Villa Ángela. Su historia, marcada por el esfuerzo familiar, una inesperada comparación con una estrella de Hollywood y la decisión de perseguir una vocación artística, lo llevó del campo chaqueño a las pasarelas porteñas.

Con nuevos proyectos por delante, Vasiloski resume su manera de afrontar los desafíos con una frase que hizo propia: «No fui hecho para rendirme. Fui hecho para recuperarme y tener éxito una y otra vez».