Resistencia: Gustavo se reunió con vecinos y vecinas de barrios de la zona sur y analizó con ellos el funcionamiento de los programas municipales

CONVERSATORIO 7A (1)

Gustavo encabezó un conversatorio vecinal en el Circuito 7A, más precisamente en el centro comunitario del barrio Independencia situado en la calle Benito Juárez al 1400, con la finalidad de analizar y proyectar acciones para mejorar los barrios de Resistencia.

Estos encuentros promovidos por el candidato a gobernador del Chaco por la Corriente de Expresión Renovada (CER) permiten dialogar con los representantes y referentes barriales para conocer las inquietudes de los vecinos y vecinas, y de esta manera trabajar en conjunto para articular una planificación para optimizar los servicios y políticas públicas de la capital chaqueña.

La candidata a concejala Soledad Villagra sostuvo que “es fundamental recuperar la cercanía con los vecinos y vecinas para transmitir todas las acciones y programas que se desarrollan y que están a su disposición”, y agregó que “esta gestión tiene la filosofía de acercar los servicios a la gente, recorriendo el barrio y estando en territorio para generar proyectos que satisfagan las demandas de las personas”.

En igual sentido, indicó que “durante estos encuentros el equipo se lleva una devolución de mucho valor ya que a partir de esas ideas se puede trabajar en la planificación”, y amplió diciendo que “hay muchos programas que tienen más de 5 años y es fundamental que tengan una continuidad”.

Asimismo, remarcó que “recorrer cada circuito, donde cada circuito contempla un montón de barrios con varias realidades, pero siempre con la idea de trabajar juntos y aprovechar todos los programas que son beneficiosos para Resistencia”.

El secretario de Servicios Públicos, Claudio Westtein, afirmó que “este circuito contiene a múltiples barrios con distintas características, pero gracias a este diálogo surgieron algunas demandas muy puntuales y propuestas válidas que serán instrumentadas a la brevedad y de manera conjunta”.

En una línea similar, expresó que “el objetivo es tener un contacto directo con la gente para que conozca cada uno de los planes que lleva adelante la gestión municipal, sumando también las pautas que marcan los vecinos y vecinas de cada barriada”.

El «barco fantasma» del Paraná volvió a soltarse por la crecida y quedó varado frente a CorrientesLa crecida del río Paraná volvió a poner en movimiento al Uros-Z, un enorme casco de acero de 107 metros que permanece abandonado desde hace décadas en Corrientes. La fuerza de la corriente rompió sus amarras y lo arrastró sin tripulación ni posibilidad de maniobra durante casi dos kilómetros, hasta que terminó varado frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros, al sur de la capital provincial. El episodio ocurrió durante los últimos días de la semana pasada y fue registrado en imágenes difundidas por navegantes de la zona. La escena del buque avanzando a merced del agua volvió a encender la preocupación por los peligros que representa para las embarcaciones menores y las instalaciones situadas aguas abajo. La estructura mide 14,5 metros de manga y 6,70 metros de puntal. Según los reportes, permanece sin la señalización luminosa o las advertencias necesarias para alertar a quienes circulan por ese sector del río, especialmente durante la noche. Aunque la varadura detuvo su desplazamiento, no implica necesariamente que el casco haya quedado asegurado frente a nuevas variaciones del nivel del Paraná. El ambientalista Luis Martínez reclamó la intervención de las autoridades para prevenir posibles accidentes. «Imagen de la enorme embarcación «uros-Z», de 107 metros de eslora, que se encuentra a la deriva tras romper sus amarras durante la creciente del Paraná. Se trata de una embarcación que representa un riesgo real para la navegación y para las estructuras ubicadas río abajo. Ante esta situación, es importante que Prefectura pueda asegurarla para evitar posibles accidentes y daños», expresó. Hasta el momento no se informó que se haya realizado alguna una maniobra definitiva de sujeción, remolque o retiro. La intervención de Prefectura Naval Argentina aparece entre las medidas reclamadas. Un buque que nunca llegó a navegar La historia del Uros-Z comenzó en 1993, cuando Astilleros Corrientes inició la construcción de un buque tanque destinado al transporte de productos químicos. El proyecto preveía compartimentos de acero inoxidable, pero los problemas financieros y la quiebra de la empresa que lo había encargado impidieron concluirlo. Los trabajos se paralizaron hacia el año 2000 y la embarcación nunca llegó a entrar en servicio. Su situación también arrastra un conflicto administrativo. Según explicó en 2018 Miguel Gutnisky, propietario del astillero, el Estado nacional asumió la propiedad de la estructura tras un acuerdo relacionado con las deudas de la firma contratante. Ese mismo año 2000 se habría pactado su retiro del establecimiento, pero la medida no se concretó. Sin una solución definitiva, el casco permaneció durante años amarrado a la costa y expuesto al deterioro. En 2018 estuvo 58 kilómetros a la deriva No es la primera vez que la crecida del Paraná desprende al llamado «barco fantasma». En enero de 2018, el Uros-Z se soltó a la altura del kilómetro 1.200 del río y recorrió unos 58 kilómetros sin tripulación hasta encallar en un banco de arena cerca de Empedrado, a la altura del kilómetro 1.142. El episodio fue ampliamente documentado y obligó a realizar gestiones para su remolque. Esta vez, los medios locales informaron un desplazamiento de casi dos kilómetros.