Milei buscará la aplicación del shutdown: congelamiento de gastos, penas para funcionarios y excepciones al recorte
El presidente Javier Milei confirmó que el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central estará acompañado por una iniciativa que incorpora un mecanismo de «shutdown», inspirado en el modelo de Estados Unidos. La propuesta busca establecer un freno automático al gasto público cuando el Estado registre déficit fiscal .
Según explicó el mandatario, el sistema prevé que, una vez agotados los recursos previstos en el Presupuesto o si se rompe el equilibrio fiscal, el Estado no podrá aumentar el gasto. En ese escenario, se suspenderán las erogaciones no esenciales hasta que las cuentas públicas vuelvan a equilibrarse.
La iniciativa toma como referencia el mecanismo que rige en Estados Unidos, donde la falta de presupuesto provoca la paralización parcial de la administración pública. En el caso argentino, Milei aseguró que el objetivo es impedir que un gobierno financie gastos mediante déficit o emisión monetaria.
Milei sostuvo que el «shutdown» funcionará como un «grillete fiscal», una regla que obligará al Estado a respetar el equilibrio de las cuentas públicas y evitará que se generen nuevos déficits. La medida forma parte del paquete de reformas económicas que el Ejecutivo enviará al Congreso junto con los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central.
«El ‘grillete fiscal’ consistirá en una regla permanente que garantizará que la Argentina no pueda aprobar ni sostener un presupuesto deficitario. El mecanismo funcionará de la siguiente manera:si durante varios meses consecutivos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso tendrá algunas semanas para restablecer el equilibrio de las cuentas públicas.En caso contrario, entrará en vigencia el denominado shutdown y se paralizarán las actividades no esenciales del Estado», dijo.
«Se congelarán los nuevos gastos, no se adjudicarán contratos, no se incorporará personal y se suspenderán las transferencias discrecionales a las provincias. El presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados y los ministros no cobrarán un solo peso de sueldo. Si la política no hace los deberes, pagará el costo. La ley protege expresamente las prestaciones y funciones esenciales del Estado. Las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares, el seguro de desempleo, la salud y la seguridad, quedarán exceptuadas», expresó.
No obstante, días antes del anuncio, desde la Casa Rosada reconocían que el proyecto aún estaba en elaboración y que su tratamiento legislativo podría presentar mayores dificultades que la reforma del Banco Central, debido a la necesidad de alcanzar consensos sobre el alcance de la paralización del Estado y las excepciones para garantizar los servicios esenciales.
