Acoso a periodistas: palabra que algunos parecen olvidar

Por Vidal Mario*

En estos días en que corren feos rumores de acoso a periodistas, algunos debieran recordar lo que algunos padres de la Patria han dicho sobre el sagrado derecho a la libertad de expresión:

“Felices los tiempos en que se puede pensar lo que se quiere y decir lo que se piensa”. (Mariano Moreno).

“La libertad de la prensa no es otra cosa que la facultad de escribir y publicar lo que cada ciudadano piensa y puede decir con la lengua. Es tan justa dicha facultad como lo es la de pensar y de hablar, y es tan injusto oprimirla como lo sería tener atados los entendimientos, las lenguas, las manos o los pies de todos los ciudadanos”. (Manuel Belgrano).

“De usurpación en usurpación se viene al fin a poseerlo todo. No hay duda de que para disfrutar tranquilamente de estas usurpaciones conviene que no haya libertad de prensa. La ignorancia que le es consiguiente siempre es muy a propósito cuando como a un vil rebaño se quiere gobernar al pueblo a discreción”. (Gregorio Funes, sacerdote).

“La libertad de prensa es un derecho natural destinado a formar la opinión pública y a consolidar la unión de los sentimientos del pueblo, debiendo ser celosamente respetada y amparada por las autoridades”. (Bernardino Rivadavia).

“Siendo la libertad de imprenta y la seguridad individual el fundamento de la seguridad pública, los miembros del gobierno, en el acto de su ingreso al mando, jurarán guardarlos y hacerlos guardar religiosamente”. (Triunvirato, 23 de noviembre de 1811).

“Todos los habitantes de la Nación gozan del derecho de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa. El Congreso no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal”. (Constituyentes del año 1853).

Debería recordarse además éste contundente pronunciamiento de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dictado en el año 1948: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Éste derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Corren rumores de que a nivel nacional el Poder que está de turno en la Argentina está olvidando estas premisas. Quiera Dios que sólo sean eso: rumores.

*(Periodista y escritor)

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