Alberto Fernández trajo la primera alegría a los apostadores: la patente de su auto salió a la cabeza en la Quiniela

El nuevo mandatario viajó para la asunción presidencial desde su casa hasta el Congreso manejando su auto.
“Cero pomposidad. Vamos a empezar como corresponde”. Así anunció Alberto Fernández a los periodistas, el día lunes, cómo sería el protocolo de su asunción para este martes.
Le dijo a la prensa que se trasladaría de su departamento, en Puerto Madero, hasta el Congreso, en su vehículo personal: un Toyota Corolla.
Tal vez quería marcar diferencias. Cuando el 10 de diciembre de 2015, Mauricio Macri salió de su departamento en Palermo, lo hizo a bordo de una Touareg Hybrid prestada por Volkswagen Argentina. El destino de ese auto fue triste: la Touareg Hybrid fue discontinuada seis meses después por VW Argentina, ya que Macri no eliminó los impuestos internos (que había prometido) y el vehículo pasó a mejor vida.
Para los quinieleros, tan amigos de cábalas, presagios e indicios, ver a través de la televisión como se desplazaba el Toyota, fue una luz que iluminó todo. La patente en primer plano: AD 769. Era el dato necesario.
El nuevo presidente, Alberto Fernández, salió hoy de Puerto Madero a bordo de su auto como había prometido. No solo eso, él lo manejaba.
Para los quinieleros, tan amigos de cábalas, presagios e indicios, ver a través de la televisión como se desplazaba el Toyota, fue una luz que iluminó todo. La patente en primer plano: AD 769. Era el dato necesario.

Salieron corriendo a la agencia más próxima. Y apostaron el 769 a la cabeza. Los empedernidos deben haber jugado a las 22 quinielas habilitadas para este martes. Los más conservadores a las tradicionales: Nacional y Provincia.
Dos horas después, a las 14, el presagio se les convirtió en dinero: a la cabeza de la Nacional salió el 769.
Jugando 100 pesos, ganaron 60.000. Casi 1.000 dólares. Si apostaron a los 5 se llevaron 12.000 pesos, si jugaron a los 10 ganaron 6.000 y si lo hicieron a los 20 se llevaron 3.000.
Alberto Fernández dio la primera alegría. A los quinieleros.
Cuando lea esta nota todavía tiene chances. Le queda la nocturna para apostar al 769. Recuerde que en la jerga quinielera, el significado del 69 es muy particular: los vicios. Dese uno, a lo mejor…

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